EL ROL DEL LIDERAZGO FEMENINO

Liderazgo de la Mujer
Datos económicos actuales estiman que un 37% el mundo empresarial está representado por mujeres: el Global Entrepeneurship Monitor (GEM ) reporta la cifra de 126 millones de mujeres que solo en 2012 han empezado a emprender, además de los 98 millones que ya lo hacen desde hace más de tres años y medio.

De acuerdo a las investigadoras Susan A. Clancy y Lucienne Rodríguez del Centro de Liderazgo de la Mujer del INCAE, los hombres necesitan tener a más mujeres en puestos de alto mando y dirección.

Según estas autoras, las mujeres en Latinoamérica tienen igual o mayor educación formal que los hombres y su participación aproximadamente el 50% de la fuerza laboral profesional.
No obstante las posiciones de alto mando a través de las distintas industrias siguen dominadas por los hombres. El porcentaje de mujeres en las juntas directivas y en los equipos ejecutivos permanece estático en alrededor de un 15%, y solo un 3%, si hablamos de los ejecutivos de las empresas de la lista Fortune 500. De acuerdo con el Latin Business Chronical, solamente el 1.8% de las empresas latinoamericanas está dirigido por mujeres.

Según varios estudios, la diversidad de género en el liderazgo es un factor crítico para la competitividad organizacional. Como ejemplo, en las empresas listadas en Fortune 500 se puede observar un vínculo claro entre la diversidad de género en los equipos de alto mando gerencial y el desempeño financiero corporativo. Aquellas empresas con la más alta representación de mujeres en sus equipos de alta dirección experimentan un mejor desempeño financiero. Su retorno sobre el capital (ROE) es 35% más alto, y la rentabilidad total del accionista (TRS) es 34% más alta.

Si bien una correlación no indica causalidad, hay tres razones importantes para tomar en cuenta

  • El creciente poder de mercado de las mujeres. Dentro de los últimos 50 años la participación de la mujer en la fuerza laboral ha sido desbordante. Mundialmente, las mujeres hoy en día controlan alrededor de $20 billones en gastos anuales, y esta cifra se espera que crezca a $28 billones para 2016; lo que los economistas están llamando el mercado emergente más grande en la historia del mundo (más grande que la China y la India combinadas). Las mujeres son responsables de más del 80% de las decisiones de compra y se encuentran en una condición privilegiada para supervisar el desarrollo de productos innovadores
  • Es necesario mejorar el manejo estratégico del talento. Las mujeres son el 50% de la fuerza laboral profesional, pero los líderes son seleccionados solamente de la otra mitad. Esto implica  un desperdicio de recursos, en épocas donde existe carencia de talentos. La competitividad de cualquier empresa requerirá de su habilidad de atraer, retener y promover el mejor. Las mujeres, además de ser la mitad de ese talento representan el mercado de crecimiento más grande en el mundo.
  • Las cualidades del liderazgo que son más relevantes en las condiciones actuales de mercado han cambiado el perfil del talento. Ahora se requieren líderes innovadores y “de contacto”, con gran capacidad de trabajar en equipo y empatía con sus públicos internos y externos. El estilo de liderazgo femenino es más persuasivo, con una comunicación asertiva más efectiva y vivible, y está normalmente más dispuesto a asumir riesgos innovativos que el estilo masculino. Las capacidades empáticas y la flexibilidad son más acentuadas, así como las habilidades de comunicación interpersonal. Estas cualidades se combinan para crear un estilo de liderazgo que tiene por objetivo la obtención de resultados conjuntamente con la creación de un consenso abierto, inclusivo, colaborativo y colegiado.

Si bien las condiciones laborales para la mujer han ido mejorando de forma considerable en las últimas décadas, aún queda trabajo importante por realizar. La preparación básica de los directivos aún está enraizada principalmente en su formación técnica. Se consideran aún como más relevantes los atributos de pensamiento estratégico, racionalidad y lógica, que los de sentimiento, escucha y empatía. El desarrollo de los futuros líderes necesita, en cambio, una nueva perspectiva que valore la empatía y la gestión del cambio como claves en el liderazgo.
En función de lo anterior, no se trata de debatir sobre hombres contra mujeres, sino, más bien, de considerar a los dos modelos de liderazgo, el masculino y el femenino, como dos alternativas, cuya integración y complementariedad representa posiblemente el futuro del liderazgo.
La diversidad de género no tiene que ver con los valores, más bien tiene que ver con el valor agregado. La diversidad simplemente es una buena estrategia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s