De nuestros Sistemas a las Nubes

11 DE NUESTROS SISTEMAS A LAS NUBES

El nombre que se le da en inglés es “Cloud computing” se trata de un servicio que funciona a través de internet que permite a los usuarios guardar información cualquier tipo: música, videos, en general y poderlos tener alojados en servidores dedicados, es decir en equipos que siempre permanecen encendido las 24 horas del día y los 365 días del año.

Esta nueva tendencia tecnológica es un concepto surgido de la necesidad de desplazar a servidores en Internet, dedicados a este fin, todas las aplicaciones y documentos que el usuario utiliza diariamente para su labor, con el objetivo de que el mismo pueda disponer de dichos elementos en el momento que los necesite y desde cualquier lugar del planeta, para poder cumplir con su trabajo más allá de la situación en la que se encuentre.

La definición de tecnología de nube es sumamente sencilla. Se trata de una nueva tendencia de software, en la cual todos los servicios prestados al ordenador se hacen directamente desde Internet, por lo tanto, ya no se tendrá que instalar una enorme cantidad de archivos en el ordenador, ya que el programa que se desea utilizar, se ejecutará directamente desde el servidor del proveedor de software, aligerando nuestros discos duros.

El único inconveniente de esta tecnología, es que necesariamente tendremos que tener una conexión a Internet para acceder a ella. Podemos decir entonces, que es una tecnología orientada al uso de equipos pequeños y portátiles (que utilizan servicios online), con la cual se simplifica la instalación de software y se optimiza el uso del espacio del disco duro, al no tener que llenarlo con enormes cantidades de archivos complementarios.

Esto representa una enorme ventaja para el usuario final, ya que gana espacio en sus discos y movilidad. El único inconveniente es que todo el trabajo se realizará en un ordenador central, que por demás dejará registrados archivos nuestros y de presentar problemas, no tendremos la oportunidad de trabajar hasta que dicho inconveniente sea solventado.

Tipos de Nube

Existen básicamente tres tipos de aplicaciones de nube:

  • Nubes públicas, de uso global: que son gestionadas por empresas prestadoras de estos servicios y en las que se atienden a una pluralidad de clientes.
  • Nubes privadas, las cuales son orientadas a soluciones corporativas: las cuales son redes o centros de cómputo propietarios que usan tecnologías de computación en nube, tales como la virtualización
  • Nubes híbridas, las cuales son una mezcla de las nubes anteriores: son una mezcla de los dos modelos anteriores: las nubes públicas y privadas.

Las principales ventajas de emigrar de nuestros sistemas a las nubes son:

  • Permite centrarse en generar valor e innovar.
  • Reduce costes, tanto iniciales como de mantenimiento posterior.
  • Incrementa la productividad y por tanto, la competitividad de las empresas.
  • Aumenta la disponibilidad de los servicio informáticos, 24x7x365
  • Acelera la puesta en marcha de nuevas aplicaciones y servicios (time to market)
  • Evita inversiones en activos tales como hardware y software.
  • Se paga sólo por el uso necesario.
  • Siempre actualizado, al día.
  • Permite ajustar el servicio o crecer en cualquier momento.
  • Permite diferenciar el servicio por usuario, ajustando todavía más el coste.

Como conclusión podemos llegar a lo siguiente la nube permite incrementar la eficiencia de las organizaciones reduciendo costes. Hay un modelo de nube que se ajusta para cada organización y necesidad, sea grande o pequeña.

Elaborado por

María del Carmen Correa

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Cuidando la experiencia del candidato en la selección de personal

10 Proporcionar una buena experiencia al candidato en la selección de personal

Un día más en el trabajo, como tarea se nos ha encargado un proceso de selección, nuestro objetivo: encontrar el mejor talento para cubrir esa posición.

Como jefes o dentro del área de recursos humanos nos preocuparemos por contar con un buen manual de cargo que contenga las funciones y requerimientos precisos, buscaremos mediante todos nuestros medios atraer a una gran base de datos de candidatos, investigaremos cómo realizar las preguntas correctas, aplicaremos las mejores pruebas psicotécnicas, para finalmente dar con el candidato ideal. Pero ahí acaba nuestro proceso de selección?

 

Muchas veces por la mecánica del proceso hemos olvidado lo que se siente estar del otro lado del escritorio, todos hemos sido parte de éste ciclo postulando a algún o algunos puestos en nuestra vida y si recordamos, las experiencias pueden haber sido diversas pero lo que tienen en común, es que depositamos muchos sentimientos y expectativas en esa simple postulación. Una vez concluido un proceso de selección habremos conocido mucho de la empresa a la que nos postulamos e incluso habremos tomado la decisión de si postular nuevamente a un cargo futuro.

 

Hoy en día el trabajo de los reclutadores (entiéndase jefes o encargados del proceso) no solo se debe limitar al propio proceso de selección, ya que debido a los múltiples medios sociales, todo lo que ocurre a lo largo de la selección, puede salir a la luz beneficiando o perjudicando la reputación de la empresa y quedando asociado el proceso de selección a la imagen que los postulantes tendrán de nuestra organización.

 

Esto lleva a entender que el prestar atención a “la experiencia del candidato” se hace cada vez más necesario. No es de extrañar, ya que sabemos que el entrevistado suele compartir su experiencia durante el proceso de selección, lo hace con amigos, familiares y redes de contacto, dando a conocer si su experiencia ha sido mala o buena. Pero también lo hace a través de las redes sociales convirtiéndose en un vocero que evaluará y transmitirá su percepción, no sólo acerca del proceso sino de aquellos que participaron en él y la empresa en general.

 

En este sentido, se impone una nueva forma de encarar la gestión de reclutamiento y selección, y ello conlleva a que el equipo seleccionador se ponga en los zapatos del seleccionado.

 

Nuestra tarea empezará en enfocarnos en cómo el candidato recibe nuestro requerimiento, cuidando detalles como la información que damos acerca de la empresa, ya que hemos de entender que todo candidato buscará conocer más de nosotros a través de las redes sociales o páginas web. Deberemos prestar atención a la experiencia del candidato desde los contactos iniciales, las llamadas para entrevistas, los mails e incluso la recepción que le damos a la hora de aproximarse a nuestra empresa.

 

En esta tarea es básico implementar un sistema de comunicación con el propio candidato que permita al postulante conocer de manera transparente las etapas y tiempos de selección y que sea capaz de responder cómoda y rápidamente a todas sus preguntas.

Aún al momento de haber tomado la decisión final de contratación, no significa que la relación con los candidatos no seleccionados haya terminado, sino que por el contrario, un punto importante será el ponerse en contacto con los candidatos, aun cuando estos no hayan sido seleccionados para el puesto de trabajo. Esta actitud se basa en entender que el entrevistado desea saber cuál ha sido el resultado del proceso y en muchos casos incluso por qué ha sido rechazado.

Es probable que si el candidato recibe este tipo de notificaciones y su experiencia durante el proceso ha sido positiva, no solo recomendará a la empresa con valoraciones positivas sobre su proceso de selección, sino que también se presentará a futuras convocatorias de la misma organización, alimentando nuestra base de datos para futuras selecciones.

La figura del equipo seleccionador nunca ha sido tan importante como hasta ahora, ya que hasta hace un tiempo representaba sólo la primera impresión o cabeza visible de la empresa, pero ahora puede convertirse en los impulsores o detractores de nuestra propia marca.

Elaborado por: Magali Sandi E.